Todo pasa por una razón.
Siempre he sido apasionada por la cultura en todas sus formas: música, cine, arte y literatura. Tengo la suerte de combinar estas pasiones con mi tarea como acompañante, ayudando los niños y niñas a aprender de una manera natural y cariñosa. Desde pequeña, me ha apasionado transmitir conocimientos e inspirar a los otros, y a Ágora tengo la oportunidad de acompañar niños y jóvenes a vivir el aprendizaje de manera humana y enriquecedora, no solo intelectualmente, sino también emocionalmente.
El tiempo en familia es fundamental para mí, y los valores que he aprendido a su lado han alimentado mi empatía y el deseo de ayudar los otros.
Disfruto profundamente de la natura, cantar y escuchar música. También me encantan los ambientes acogedores, con un buen café y plenos de libros!